Odio levantarme temprano, soy de esas personas que sienten una atracción magnética hacia su cama… pero es la mejor hora para conocer el verdadero corazón de un barrio –ver a la gente saliendo a trabajar, el olor del pan recién horneado y las fondas repletas de obreros esperando para desayunar tiene su encanto.
Hace unos días fuimos a dar una vuelta por el barrio de Santa Ana, uno de los cuatro barrios que conforman el casco histórico de Panamá.
Aunque ahora no lo parezca, el parque de Santa Ana ha sido corazón de esta ciudad y testigo de grandes acontecimientos como el conocido ataque de los “Batallones de la dignidad” a los candidatos a presidente y vicepresidente Guillermo Endara y “Billy” Ford.

“Billy” Ford, 1989. A final de este año EE. UU. invadió Panamá.
Panamá, años 20

 

Desde la puerta de café Coca-Cola, el bar más antiguo de Panamá, pude ver donde se tomó esa foto e imaginé todos esos años de historia. Gente luchando por sus derechos, un grupo de intelectuales tomando un trago y debatiendo sobre la vida, o parejas yendo al teatro vestidas con elegantes trajes y vestidos de época.

 

 

En los últimos 40 años esta parte de la ciudad ha caído en el olvido y la sociedad le ha dado la espalda a este barrio, siguiendo el resplandor de los monstruosos edificios y los mall.
Margo todavía recuerda cuando su nana (señora que la cuidaba) la llevaba a ella y a su hermano a rastras buscando telas y artículos para la pollera, desvaneciendo la mística de lo una vez fue el eje comercial y cultural de la ciudad.
Por la mañana puedes encontrar pequeños puestos de fruta, algún señor en el parque leyendo el periódico, una señora vendiendo lotería, palomas en el suelo que recuerdan a la película Birds de Hitchcock y comercios que no han pintado sus fachadas desde la invasión.

 

Mientras caminábamos por la calle haciendo fotos la gente nos miraba sorprendida. Me pregunto si ven lo mismo que yo… quizás no ven lo que tienen y se preguntan que hace ese extranjero loco haciéndose fotos allí… O quizás sea que yo no veo lo mismo que ellos los indigentes, los borrachos y la transformación de la calle cuando cae el sol.
Entre sonrisas y alguna mirada furtiva pudimos sentir la calidez de esa gente. Esperemos que la sociedad vuelva a dirigir la vista al barrio de Santa Ana.

 

James´s Look

Camisa: Diesel

Jeans: H&M

Denim Jacket: Levi´s

Margo´s Look

T-Shirt: Chiara Ferragni Collection

Falda, cinturón y zapatos: Zara

 

4

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One comment

Reply

Estoy muy de acuerdo…es un lugar con encanto histórico. Ojalá algún día lo restauren también. Por ahi cerca del parque, estaba el Bazar Francés, uno de los lugares donde María Ossa de Amador compró una de las telas para hacer nuestra bandera, creo que hasta hace pocos años fue que cerró (me parece)?. También en el Café Cola Cola, varios de nuestros poetas panameños se inspiraron en sus obras más conocidas…esas que nos hacían aprender en la primaria, uno de ellos Demetrio Korsi.
Me encantó…saludos

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